Por medio de drones dotados de cámara termográfica y óptica RGB con un potente zoom, los dispositivos preventivos son capaces de evaluar en directo los flujos de las personas, las posibles aglomeraciones o masificaciones peligrosas, el ordenado desalojo de los recintos festivos, la presencia de actividades ilegales en la vía pública, actividades incívicas o posibles delitos.
Desde la ventajosa perspectiva que aportan las aeronaves no tripuladas, somos capaces de obtener información en tiempo real para guiar o complementar la información a los dispositivos que se encuentran en campo, además de ofrecer una cobertura aérea a las actuaciones que requieran de un despliegue rápido y seguro.
Estamos seguros de que el dron, además de como sistema preventivo frente a posibles conatos de incendio durante los fuegos artificiales, ha contribuido a aportar seguridad adicional. Está claro que no es una herramienta sustitutiva del resto de los sistema de seguridad presentes, y que además cuenta con ciertas limitaciones lógicas del vuelo en entorno urbano, pero consideramos que se complementa perfectamente en los dispositivos de prevención y seguridad desplegados por el Ayuntamiento de Bilbao.
Seguimos trabajando para mejorar la aportación de los drones en el ámbito de la seguridad y la protección.

